jueves, 28 de marzo de 2013

Conversaciones de sobremesa

¿Alguna vez se termina de estar listo para enfrentar los cambios?

Mientras desayunábamos con Carlos, recordábamos los tiempos de pololeo (un año), y nos reíamos de tooodo el tiempo que tuvo él para pensar en casarse o no conmigo, y de los 5 minutos que tuve yo.

Muchas veces, recuerdo, pensé en esa posibilidad y nunca me sentía completamente lista; cuando me preguntó si quería pasar el resto de mi vida con él... aún no me sentí 100% preparada, pero sentí el "SÍ, QUIERO" desde el corazón.
Vinieron los preparativos de la boda, el día de la boda... y aún no había terminado de prepararme para el gran cambio.
Hoy ya llevamos más de 3 años de feliz matrimonio, y dejé de preguntarme si estaba preparada, ahora sólo lo vivo y disfruto (hay mucho quehacer jejejeje).

Conclusión: Uno nunca termina de prepararse para los cambios, pero sí se pueden tomar decisiones y confiar en que Dios irá poniendo las herramientas y moldeando la forma, disponer el corazón y lanzarse al vacío, total... la vida es una constante aventura, nada es seguro (excepto que un día nos vamos a morir)

Esto no quiere decir que no se deban pensar y reflexionar las cosas, sólo que siempre encontraremos las excusas para no avanzar... por ejemplo: "cuando tenga casa, auto...etc..etc... ahí me casaré" o "ahí tendremos hijos". La vida es ahora, y es un milagro cada día ;)

sábado, 9 de marzo de 2013

Sí, acepto

Mi compromiso de matrimonio, renovado año a año... día a día...

"Carlos,
al entregarte este anillo, 
doy testimonio de mi amor sincero por ti. 
Y contraigo este compromiso 
haciéndote participe 
de todos los bienes 
que obtengamos juntos.
Y me comprometo a ser leal y fiel, 
en riqueza y en pobreza, 
en salud y enfermedad. 
Y me comprometo a amarte
y protegerte 
hasta que la muerte nos separe"

jueves, 28 de febrero de 2013

El verdadero Amor echa fuera el temor


En las crisis de pánico, la gracia para llegar a la desesperación es el miedo irracional, sin una razón aparente, y digo "aparente" porque en el fondo siempre hay algo, miedo a la soledad, al abandono, a la violencia, a la 'no pertenencia', etc.

Hay un versículo que parece muy adecuado para esos momentos, y otros en que el temor más racional se apodera de nuestras mentes humanas: "El verdadero Amor hecha fuera el temor".

El primer amor verdadero es Dios y su fidelidad eterna. ¿Pero cómo es que este Amor verdadero puede echar fuera estos temores, este pánico que nos toma prisioneros?

Como en los tiempos de Jesús, esperamos que su Amor venga a imponerse con fuerza, autoridad, con armas y pelea, en resumen, con el poder humano que nosotros esperamos; pero Dios viene como una "suave brisa"... Entonces ¿cómo?

La manera en que el Amor verdadero hecha fuera el temor es ganando ese espacio en nuestro corazón, llenando nuestros vacíos de temor con amor, haciendo que el lugar que ocupa ese temor/miedo sea cada vez más pequeño y su Amor colme cada milímetro cuadrado. Y eso no lo hace por la fuerza, Él nos hace un llamado y espera respetuosamente que le demos el "Sí, quiero... entra y lléname con tu amor".
Tampoco es que sea de un segundo para otro, aunque Él lo puede hacer, pero en muchos casos nos permite ver su avance amoroso, nos pide esperar en Él y quedarnos quietos, dejar de "hacer" y sólo "ser" en Él.

Señor Jesús, querido mío... venga tu amor a llenar los vacíos que dejaron tantos dolores en nuestro corazón,  decimos"Sí" a tu invitación amorosa, y con paciencia podremos ir viendo como llenas cada espacio que han ocupado antes los temores... Esperando estamos, cubiertos por tu Gracia, porque ya has ganado la batalla por nosotros, hace muchos años en una cruz, colgado del madero derramaste hasta la última gota, para que hoy podamos descansar nuestro llanto en ti y volver a sonreír.

sábado, 25 de agosto de 2012

Firepoof, la película

"Aprendí que no hay que dejar a la pareja, en especial en un incendio"
Cuando nos casamos (no recuerdo si fue tiempo antes o tiempo después) un amigo muy querido nos regaló esta hermosa película, ""Fireproof", que impactó mi corazón... de la misma extraje algunos puntos a tener siempre presentes entre los esposos:

  • El respeto es fundamental, pero se gana con amor.
  • ¿Cuánto estás dispuesto a dar para cumplir una promesa? ¿Cuánto estás dispuesto a sacrificar para salvar tu matrimonio?
  • El hombre debe ser el héroe de su esposa primero.
  • La mujer debe respetar a su esposo siempre, en público y en privado, aprender a reconocer lo que hace, lo que es, honrarlo.
  • El hombre jamás debe dejar de conquistar a su esposa cada día, como en el noviazgo.
  • Un problema matrimonial es de los dos, ambos tienen responsabilidad y en ambos esta la opción de querer solucionarlo.
  • El amor es una decisión, es cumplir la promesa de estar con el otro tanto en los buenos tiempos, como en lo malos o difíciles.
  • Nada está perdido para Dios, Él siempre puede intervenir si lo dejas entrar y guiarte en el proceso de recomponer lo que se está destrozado.

"El amor todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta"
"El amor nunca deja de ser" 1 Cor. 13:7-8
¡¡¡Atrévete a amar!!!

Cuando te decides a arreglar un error, Dios te muestra el camino, pero debes ajustar las cosas de tu vida que no van bien, para luego ver cómo Dios obra y cambia tu corazón y tus circunstancias.

Una película que habla de enfrentar un día a la vez, por 40 días, guiado por el libro "El desafío del amor", un desafío de 40 días para reconquistar a tu pareja.

viernes, 27 de abril de 2012

Primero tu sanidad...

Muchas veces leí este versículo sin ver algo muy interesante...
"3 »¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no le das importancia a la viga que está en el tuyo? 4¿Cómo puedes decirle a tu hermano: "Déjame sacarte la astilla del ojo" , cuando ahí tienes una viga en el tuyo?5¡*Hipócrita!, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano." (Mateo 7:3-5)
El tema no pasa sólo por no criticar al resto cuando nosotros pasamos cometiendo otros errores, una costumbre muy anclada en nosotros...
Hay algo muy importante, mientras permanecemos en nuestros errores, pecados, nuestra vista esta nublada para ayudar a otros. Cuando, por ejemplo, nuestro corazón está dolido y lleno de odio,podemos instar a otros a odiar sin tener plena conciencia de ellos, porque nuestro dolor nos mueve.
Por eso, es fundamental sanar nuestras heridas y arrepentirnos de nuestras faltas, antes de ir en ayuda de otros.
Si bien el proceso de sanidad puede durar toda una vida, una vez que tomamos la decisión de dejar ser sanados por Dios, Él comienza a usarnos para apoyar a otros... no nos perdamos esta oportunidad...

domingo, 1 de enero de 2012

Bienvenido 2012!!!!

Comienza un nuevo, se renuevan los propósitos...
Este año será especial, como esposos tenemos un anhelo especial... en los tiempos de Dios!!!

Bienvenido 2012!!
Mis mejores deseos y que Dios bendiga a todos quienes le conocen, y se revele a aquellos que aun no.

A confiar en él y seguir soñando!!!

martes, 23 de agosto de 2011

Un llamado a cuidar nuestro hablar

Leyendo la carta de Pablo a los Efesios, llamó mucho mi atención el hecho de que en tres párrafos distintos se hace hincapié en lo que debe salir de nuestra boca y lo que no, que es una parte importante de nuestro actuar como cristianos.

Muchas veces nuestra lengua va más rápido que nuestro pensamiento y luego nos arrepentimos de lo dicho, por eso pienso que siempre es mejor morderse la lengua y someter al corazón de Dios nuestros dichos.

Dentro de lo expresado por Pablo en esta carta, tenemos algunos lineamientos que debemos tener presentes:

  • No hablar con palabras corrompidas
  • Que nuestros dichos sean para edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
  • No usar palabras deshonestas, groseras, necias o que no convengan
  • Hablar dando acciones de gracia, salmos, himnos o cantos espirituales
  • Cantar y alabar al Señor de nuestro corazón

Hoy día, las malas palabras, las ofensas y otras similares llenan páginas de internet, estados de facebook/twitter, portadas y páginas de diarios. Pero nosotros tenemos el llamado a controlar nuestra lengua, y que nuestros dichos sean edificantes, honestos, agradables al paladar del Padre, con amor y preocupación por el otro.

Cuidemos nuestro hablar, porque nuestra boca hablará de lo que hay en nuestro corazón.